A24 vuelve a apostar por una propuesta incómoda, autoral y con fuerte conversación digital —su especialidad—, mientras Borgli consolida su lugar como uno de los directores más incisivos de su generación.
Hay algo profundamente hipnótico en The Drama. No es solo su narrativa —fragmentada, aparentemente banal— sino la sensación constante de que estamos viendo algo que no deberíamos estar viendo. Conversaciones que se alargan más de lo necesario, silencios incómodos, miradas que dicen más de lo que los personajes se atreven a verbalizar.
Kristoffer Borgli (Dream Scenario, Syk pike), quien ya había explorado la incomodidad social y la percepción pública en obras anteriores, aquí lleva ese lenguaje al extremo. The Drama no tiene prisa, no explica de más, y tampoco busca redención para sus personajes. Eso la vuelve, paradójicamente, hipnótica.
El caos emocional como narrativa
La película se construye a partir de momentos aparentemente triviales: discusiones pequeñas, tensiones ocultas, dinámicas de poder disfrazadas de cordialidad. Pero debajo de esa superficie hay algo más oscuro: una disección brutal de las relaciones modernas.
Aquí no hay héroes. Solo versiones ligeramente distintas del ego, la inseguridad y la necesidad de validación.

El “villano millennial”: una nueva especie
Y entonces aparece ella.
La interpretación de Alana Haim es, sin exagerar, el corazón incómodo de la película. Su personaje no levanta la voz, no comete actos explícitamente “malvados”, pero domina cada escena con una mezcla de vulnerabilidad calculada y control emocional quirúrgico.
En redes —particularmente en foros y TikTok— ha surgido una teoría que cada vez gana más fuerza:
ella es la verdadera villana de The Drama.
No en el sentido clásico. No hay traición evidente ni un giro narrativo que lo confirme. Pero su comportamiento encaja con algo mucho más contemporáneo:
- Manipulación emocional disfrazada de sensibilidad
- Victimización estratégica
- Control narrativo dentro de las relaciones
- Una obsesión con la percepción externa (cómo se ve la historia, no qué es)
Es el tipo de antagonista que no parece antagonista. Y justo por eso funciona.
Lo interesante es que esta lectura conecta con un arquetipo que cada vez aparece más en cine y conversación digital: el “villano millennial”.
No es el villano clásico. No busca poder, dinero o destrucción. Busca algo más difuso y más reconocible:
- Validación constante
- Superioridad moral
- Control emocional sin confrontación directa
- Ser percibido como “la buena persona”
El personaje de Alana Haim encarna ese perfil con precisión quirúrgica. No necesita gritar ni romper nada. Su poder está en cómo interpreta la realidad… y cómo obliga a los demás a aceptarla.

Lo que debes saber antes de verla
Título: The Drama
Director: Kristoffer Borgli
Guión: Kristoffer Borgli
Elenco principal: Zendaya, Robert Pattinson, Alana Haim
Productora: A24
Género: Drama psicológico / sátira social
Fecha de estreno: 9 de Abril, 2026
Duración aproximada: 1h 45min
Veredicto Hedosapiem
The Drama no cierra. No resuelve. No te dice quién tiene razón. Y eso puede frustrar a muchos espectadores.
Pero también es lo que la hace relevante. En un momento donde todo parece exigir una postura clara, la película opta por lo contrario: dejarte con la duda. Con la incomodidad. Con la sospecha de que quizás todos —incluyéndonos— somos un poco ese villano.
The Drama no es una película para todos. Es lenta, incómoda y deliberadamente ambigua. Pero si conectas con su tono, se convierte en una experiencia difícil de sacudir.
Es un espejo de cómo nos relacionamos hoy. ⑧


