Las autoridades de México y Estados Unidos localizaron un túnel clandestino que conectaba Tijuana con San Diego y que presuntamente era utilizado por el CJNG para el tráfico de drogas.
La investigación dejó cuatro detenidos, entre ellos dos ciudadanos mexicanos.
Un túnel clandestino que conectaba Tijuana, Baja California, con territorio estadounidense fue descubierto por autoridades de ambos países en una operación que derivó en la detención de cuatro personas, entre ellas dos ciudadanos mexicanos. De acuerdo con información difundida por autoridades estadounidenses y mexicanas, la estructura era utilizada presuntamente por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para el tráfico de drogas a través de la frontera.
El hallazgo se produjo luego de una investigación iniciada por agencias de seguridad de Estados Unidos. A partir de información obtenida durante un operativo del lado estadounidense de la frontera, las autoridades rastrearon una posible ruta de contrabando que condujo a un inmueble ubicado en la colonia Nueva Tijuana, una zona cercana a la garita de Otay y a instalaciones de seguridad federal mexicanas.
Un corredor subterráneo para el tráfico de drogas
La Fiscalía General de la República informó que el túnel tenía aproximadamente 265 metros de longitud y una profundidad cercana a los 6.3 metros. Durante el cateo fueron asegurados cartuchos, presunta metanfetamina, marihuana, teléfonos celulares y diversos documentos que ahora forman parte de la investigación.
Las autoridades consideran que la estructura funcionaba como un centro logístico para el traslado de drogas y posiblemente armas entre ambos países. La salida del túnel se localizaría en territorio estadounidense, específicamente en el área de San Diego, California.
Cuatro detenidos y una línea de investigación contra el CJNG
De acuerdo con información difundida por la Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito Sur de California, la investigación permitió la captura de cuatro presuntos implicados, incluidos dos ciudadanos mexicanos. Las autoridades estadounidenses atribuyen la operación del túnel a una célula vinculada al CJNG, una de las organizaciones criminales con mayor presencia en rutas de tráfico hacia Estados Unidos.
Aunque las autoridades no han revelado públicamente la identidad de todos los detenidos ni los cargos específicos que enfrentarán, la investigación permanece abierta para determinar el alcance de la red logística y financiera que respaldaba la operación del paso clandestino.

Una vieja estrategia que sigue vigente
El descubrimiento vuelve a evidenciar la importancia estratégica de la frontera Tijuana–San Diego para las organizaciones criminales. Los narcotúneles han sido utilizados durante décadas para mover drogas, dinero y mercancías ilegales evitando los controles fronterizos tradicionales.
La región ha registrado múltiples hallazgos de este tipo de estructuras. Tan sólo en años recientes se han localizado túneles equipados con sistemas de ventilación, iluminación e incluso mecanismos de transporte para mover cargamentos de droga a gran escala.

Cooperación binacional bajo los reflectores
El caso también ocurre en un momento de creciente presión de Washington para reforzar las acciones contra los grupos criminales mexicanos. Que la investigación haya comenzado a partir de información obtenida en Estados Unidos y derivara en acciones del lado mexicano refleja el nivel de coordinación que mantienen las agencias de ambos países en materia de seguridad fronteriza.
Mientras avanzan las indagatorias, el narcotúnel de Tijuana se suma a la larga lista de infraestructuras clandestinas utilizadas por organizaciones criminales para mantener abiertas las rutas de tráfico hacia el mercado estadounidense, una realidad que continúa representando uno de los mayores desafíos para la seguridad en la frontera norte de México. ⑧


