La presidenta remitió toda la información al Gabinete de Seguridad y evitó fijar postura sobre el operativo donde fue abatido el líder del CJNG, en medio de bloqueos y violencia en varios estados.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, esquivó este domingo 22 de febrero responder directamente a las preguntas de la prensa sobre el abatimiento de Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ocurrido horas antes durante un operativo federal en Jalisco.
Ante los reporteros durante un evento en Coahuila, Sheinbaum únicamente afirmó que la información sobre la operación sería dada a conocer por el Gabinete de Seguridad, sin ofrecer más detalles sobre el operativo, las condiciones en que ocurrió o el desarrollo del enfrentamiento que terminó con la vida del capo más buscado de México.
La respuesta de la mandataria, en medio de un clima de tensión nacional por los bloqueos, enfrentamientos y la reciente ola de violencia tras el operativo, abre un nuevo foco sobre la transparencia y el manejo de la comunicación pública en temas de seguridad nacional.
Periodistas insistieron en obtener una declaración más sustantiva, incluso un mensaje directo a la población tras el golpe al CJNG, pero Sheinbaum se limitó a reiterar que sería el Gabinete el que ofrecería los detalles.
Hasta ahora, las fuerzas federales no han emitido un comunicado oficial con información detallada sobre la operación, el número de efectivos involucrados, la secuencia completa de los hechos o si hubo apoyo internacional en el despliegue.
Este episodio se suma a un patrón de la administración de Sheinbaum de delegar los anuncios más sensibles o controversiales a grupos técnicos o gabinetes especializados, particularmente en materia de seguridad y justicia.
Expertos y analistas políticos han señalado que la actual estrategia de seguridad, aunque ha buscado distanciarse de enfoques anteriores como la “guerra contra el narcotráfico”, sigue enfrentando retos estructurales que ponen a prueba la coordinación entre instituciones, la comunicación al público y la legitimidad del Estado frente a la ciudadanía.
Críticos advierten que la falta de detalles oficiales —y la práctica de remitir a otros órganos incluso en momentos de máxima tensión— puede minar la confianza pública en la capacidad del gobierno para gestionar crisis de seguridad de alto impacto.
La evasiva de Sheinbaum ocurre en un contexto donde diferentes estados del país han reportado bloqueos, incendios de vehículos y enfrentamientos en respuesta a la noticia del abatimiento de “El Mencho”, algo que ha generado alarma entre la población y entre gobiernos extranjeros, como la emisión de una alerta de seguridad por parte de Estados Unidos para varios estados de México.
Mientras tanto, la ausencia de un pronunciamiento directo de la Presidencia —y la derivación de toda la información al Gabinete— podría ser interpretada como una estrategia de contención política en medio de un escenario de alto riesgo social y mediático.
Además de los efectos en materia de seguridad, el manejo comunicativo del caso podría tener implicaciones políticas para Sheinbaum y su administración, especialmente en un año de intensos debates públicos sobre seguridad, Estado de derecho y confianza institucional.
Críticos de la gestión argumentan que este tipo de respuestas —en momentos cruciales— deja espacios para especulaciones, desinformación y teorías contraproducentes para la gobernabilidad. ⑧


