La jornada de violencia tras el operativo en Tapalpa dejó al menos 252 bloqueos, principalmente en Jalisco. En Nayarit, más de 300 personas quedaron varadas en la carretera Federal 200.
Tras el operativo federal realizado el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes —alias “El Mencho”— el occidente de México vivió una jornada de violencia sin precedentes en días recientes. La acción del CJNG y sus células desencadenó una ola de bloqueos carreteros que afectó la circulación en varios estados, con consecuencias directas para miles de personas.
De acuerdo con información recabada, al menos 252 bloqueos se registraron oficialmente, principalmente en Jalisco, pero también en entidades aledañas. Esta situación generó caos vial, con rutas estratégicas interrumpidas y miles de vehículos varados por horas.
La mayoría de los incidentes de violencia ocurrieron en carreteras estatales y tramos federales de Jalisco. Usuarios compartieron videos y testimonios sobre barricadas hechas con vehículos incendiados, troncos y otros obstáculos, lo que paralizó incluso vías de alta importancia logística y turística.
En muchos casos, el tráfico estuvo detenido por períodos prolongados, lo que complicó la movilidad de pasajeros, transporte de carga y servicios esenciales.
Cientos de personas varadas en Nayarit
La violencia no se limitó a Jalisco. En el estado vecino de Nayarit, reportes de autoridades y medios locales indicaron que más de 300 personas quedaron varadas en la carretera Federal 200 debido a los bloqueos. Familias, turistas y conductores quedaron inmovilizados durante horas mientras las fuerzas de seguridad intentaban restablecer la circulación.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran largas filas de vehículos detenidos, adultos y niños esperando bajo el sol, y un ambiente de incertidumbre ante la falta de información o rutas alternas.
Ciudadanos y medios locales compartieron videos que documentan momentos de los bloqueos, con escenas de vehículos obstaculizando el paso y columnas de humo en carreteras. Estas grabaciones, aunque impactantes, ayudan a dimensionar el alcance de la violencia y el impacto directo en la población civil.
Dimensión del fenómeno: no solo Jalisco
Aunque el epicentro de los bloqueos fue Jalisco, el efecto se sintió en múltiples estados del occidente del país:
- Michoacán: Reportes de carreteras bloqueadas y retrasos en la circulación.
- Colima y Nayarit: Interrupciones importantes en tramos vinculados al turismo y comercio.
- Otros estados vecinos: Movilidad terrestre afectada en rutas secundarias y principales.
Este patrón sugiere que la respuesta violenta a la muerte de El Mencho no se circunscribió a un solo punto, sino que se amplificó a través de corredores estratégicos.
Miles de personas se vieron afectadas por los bloqueos:
- Turistas varados, muchos sin información clara sobre rutas alternas.
- Transportistas de carga con mercancía retrasada.
- Familias y trabajadores que no pudieron llegar a sus destinos.
- Servicios de emergencia con movilidad limitada en algunos tramos.

El fenómeno de los bloqueos también puso en evidencia la fragilidad de la infraestructura terrestre ante actos coordinados de violencia y la necesidad de mecanismos más ágiles de respuesta para proteger a la ciudadanía.
Los bloqueos carreteros representan una forma de presión y protesta delictiva que tiene efectos directos en la vida diaria de la población. Aunque no siempre se traducen en confrontaciones armadas, su capacidad de paralizar regiones enteras revela una dimensión logística y de impacto territorial del CJNG que va más allá de la violencia directa.
Además, la respuesta de las autoridades —tanto estatal como federal— enseña los retos que enfrenta el Estado mexicano para restablecer el orden en corredores estratégicos que son vitales para la economía regional y la movilidad social. ⑧


