Scherer contra Ramírez: el libro que destapó las fisuras de la 4T

Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra, abre un frente interno en el oficialismo al señalar a figuras clave del lopezobradorismo. Jesús Ramírez Cuevas responde y acusa un ataque político contra el proyecto de la Cuarta Transformación.

La publicación de Ni venganza ni perdón ha colocado a la llamada Cuarta Transformación frente a un espejo incómodo. Su autor, el exconsejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer Ibarra, no sólo reconstruye episodios internos del sexenio de Andrés Manuel López Obrador; también lanza acusaciones directas contra personajes centrales del movimiento, a quienes atribuye vendettas, manipulación política e ineficiencias que, en su versión, minaron decisiones clave del gobierno.

El libro —escrito en colaboración con el periodista Jorge Fernández Menéndez— dedica capítulos a describir confrontaciones con actores como el fiscal general Alejandro Gertz Manero, la exsecretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, el senador Adán Augusto López Hernández, el exsubsecretario de Salud Hugo López-Gatell y, especialmente, el entonces vocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas.

En el caso de Ramírez, Scherer sugiere que existieron prácticas de manipulación en el manejo de la comunicación gubernamental y decisiones políticas que habrían favorecido intereses internos. También desliza señalamientos relacionados con presuntos vínculos con empresarios controvertidos. Aunque el libro presenta estas afirmaciones como parte de su experiencia directa en el poder, no incluye resoluciones judiciales que respalden tales acusaciones.

La respuesta de Ramírez no tardó. En una carta pública, calificó el texto como un “libelo” y sostuvo que se trata de un ajuste de cuentas personal que busca dañar políticamente a la 4T. Rechazó de manera tajante cualquier señalamiento de corrupción o extorsión y afirmó que abandonó el gobierno “bajo acusaciones infundadas”, subrayando que nunca fue procesado ni condenado por delito alguno.

Para Ramírez, el libro es menos una crónica política que un intento de reescribir disputas internas bajo la forma de revelación editorial. En su réplica, defendió su gestión en la comunicación presidencial y aseguró que el proyecto político que encabezó López Obrador se sostuvo sobre principios de austeridad y combate a la corrupción.

El intercambio ha puesto de relieve tensiones que, hasta ahora, se percibían como parte de la dinámica habitual de un gobierno con múltiples corrientes internas. Sin embargo, la dureza del lenguaje y la personalización de las acusaciones sugieren algo más profundo: una disputa por la memoria y la narrativa del sexenio anterior.

Más allá del duelo personal, el episodio ocurre en un momento en que el oficialismo busca consolidar continuidad bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum. La polémica obliga al movimiento a enfrentar preguntas incómodas: ¿hasta qué punto las fricciones internas influyeron en decisiones de Estado? ¿Se trata de una catarsis tardía o de una fractura política con efectos futuros?

En términos institucionales, las acusaciones planteadas en el libro no han derivado, hasta ahora, en procesos judiciales formales. En el terreno político, en cambio, el impacto es inmediato: la discusión ha abierto un debate público sobre la transparencia, la lealtad y los límites del poder dentro del proyecto que ha dominado la política mexicana desde 2018.

El lanzamiento del libro se ha transformado en una disputa que trasciende lo editorial. Es una confrontación sobre cómo se recordará el ejercicio del poder en la era de la 4T: si como un proceso de transformación cohesionado o como una alianza marcada por rivalidades internas que hoy salen a la luz.

Etiquetado:

Descubre más desde Hedosapiem

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo