El Departamento de Estado de Estados Unidos ha intensificado su ofensiva contra el Cártel de Sinaloa al ofrecer una recompensa millonaria por Juan José Ponce Félix, alias El Ruso, a quien considera uno de los líderes operativos clave del grupo criminal.
El gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a la captura o condena de Juan José Ponce Félix, también conocido como El Ruso, un alto mando del Cártel de Sinaloa. El anuncio forma parte de un esfuerzo conjunto entre el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro para debilitar las estructuras financieras y operativas de esta organización criminal transnacional.
Según el comunicado oficial publicado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) el 18 de septiembre de 2025, El Ruso es identificado como un operador de alto nivel dentro de la facción conocida como La Mayiza, ligada directamente a Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores y actuales líderes del Cártel de Sinaloa.
El Departamento del Tesoro señala que Ponce Félix coordina actividades clave para la organización criminal, incluyendo tráfico de drogas hacia Estados Unidos, manejo de redes de distribución, y protección armada. También se le atribuye la supervisión de rutas estratégicas en el norte de México y Baja California.
La sanción impuesta por OFAC implica que todos los bienes que Ponce Félix pueda tener bajo jurisdicción estadounidense quedan congelados. Además, se prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar cualquier transacción con él. La inclusión en la lista de personas especialmente designadas (SDN, por sus siglas en inglés) limita su capacidad de operar financieramente a nivel internacional.
Simultáneamente, el Departamento de Estado activó el programa de recompensas por narcóticos, ofreciendo hasta 5 millones de dólares por información que permita localizarlo, arrestarlo o llevarlo ante la justicia. Esta medida busca incentivar la colaboración ciudadana y facilitar su detención.
Ponce Félix ha sido identificado en investigaciones de inteligencia como líder de “Los Rusos”, una célula armada que opera bajo la estructura de La Mayiza. Aunque su identidad fue durante años confusa —algunos lo conocían como Jesús Alexandro Sánchez Félix— las autoridades estadounidenses confirmaron que se trata de Juan José Ponce Félix.
El Ruso habría ganado poder en la organización tras consolidar su control en zonas clave del noroeste del país, especialmente en Sonora y Baja California, regiones utilizadas por el cártel para el tráfico de metanfetamina, cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos.
Hasta la fecha de publicación, no se ha informado oficialmente sobre una orden de captura en México, ni sobre una acusación formal presentada ante tribunales nacionales contra Ponce Félix. Tampoco se ha documentado públicamente una detención, juicio o sentencia en su contra en territorio mexicano. Las sanciones de OFAC y la recompensa son medidas unilaterales del gobierno de los Estados Unidos, basadas en reportes de inteligencia, investigaciones propias y cooperación internacional.
Estas acciones no equivalen a una condena penal, pero tienen peso legal y diplomático, ya que limitan el acceso del sancionado al sistema financiero global y presionan a otros gobiernos a colaborar con investigaciones o detenciones.
El caso de El Ruso forma parte de un paquete más amplio de sanciones anunciado por el Departamento del Tesoro contra 22 personas físicas y morales, a quienes se acusa de formar parte de la red de protección, logística y lavado de dinero del Cártel de Sinaloa. Estas medidas incluyen bloqueos de cuentas, incautaciones de propiedades y sanciones a empresas en Baja California, Sinaloa, y otros estados fronterizos.
La estrategia del gobierno estadounidense se enfoca no solo en perseguir a los cabecillas visibles, sino también en estrangular las redes financieras que permiten al cártel operar con impunidad y sostener su aparato logístico y de violencia.
La inclusión de Juan José Ponce Félix, alias El Ruso, en la lista de los criminales más buscados por los Estados Unidos representa una escalada en la presión internacional contra el Cártel de Sinaloa. Aunque aún no enfrenta cargos penales públicos en México, el congelamiento de activos y la recompensa millonaria podrían marcar un punto de inflexión en su búsqueda.
La pregunta ahora es si las autoridades mexicanas actuarán en coordinación con sus contrapartes estadounidenses para lograr su detención. ⑧


