En México, 98.6 millones de personas usan celular (81.7% de la población). El teléfono concentra comunicación, banca y compras. Crecen los pagos y el uso cotidiano, pero también las estafas y los riesgos en la niñez.
El celular dejó de ser “para llamar” y se volvió el control remoto de la vida diaria en México. Su adopción avanzó con el internet más disponible y equipos más accesibles. Hoy, casi todo pasa por ahí: mensajes, redes, compras, trámites y banco.
La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de
la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del Inegi, estima que existen 98.6 millones de usuarios de teléfono celular en México, esto representa el 81.7% de la población del país. Los hogares con internet ya son 73.6% y los smartphones dominan el parque móvil (96.6%). Entre internautas, 93% usa el celular para comunicarse y 90.4% para redes sociales.
En ciudades, 86.9% tiene internet; en zonas rurales, 68.5%. Eso pega en los hábitos: en áreas urbanas, 80.1% ve video y 39.2% compra en línea; en las rurales, 68% y 19.1%.
Y es que los mexicanos ya utilizan el teléfono celular para casi todo. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 registra que 76.5% de la población tiene al menos un producto financiero (8.1 puntos más que en 2015). El uso de apps bancarias pasó de 54.3% (2021) a 69.1% (2024), mientras que cajeros y sucursales pierden terreno. Persiste una brecha de género: 72.8% de mujeres vs. 80.9% de hombres con algún producto.

Apple y Samsung siguen en la cima del mercado. La pelea se decide por precio, cámara, batería y, cada vez más, por años de actualizaciones. Profeco ha alertado sobre estafas y equipos importados sin homologación (el llamado “mercado gris”), que pueden carecer de garantía o fallar en redes mexicanas.
Cómo comprar teléfono celular sin sorpresas
- Verifica que cumpla la NOM‑024‑SCFI‑2013 en el empaque y que el teléfono esté homologado (IMEI: *#06#).
- Prefiere distribuidores autorizados; desconfía de “gangas” en tiendas no certificadas.
- Exige garantía de al menos 90 días y política clara de devolución.
En el 2017 el 8% de niñas y niños, edades de entre 6–12 años, instalaba juegos en el móvil; en 2023 es el 40.17%, son aproximadamente 6.1 millones de niños y niñas. El reto no es solo el tiempo de uso, sino qué consumen y con quién interactúan.
El celular potencia productividad y acceso, pero su valor depende del contexto de conexión, la educación digital y el uso responsable. La clave es decidir mejor: qué equipo comprar, cómo conectarse y cómo cuidarse. ⑧


