Teresa Guadalupe Reyes Sahagún dejará su cargo el 31 de agosto tras 21 meses al frente de la CNB, en medio de señalamientos por carecer de perfil en derechos humanos y presiones de colectivos de familiares de desaparecidos.
Teresa Guadalupe Reyes Sahagún presentó este 29 de julio su renuncia como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), dependencia de la Secretaría de Gobernación, con efectividad al 31 de agosto. Su salida ocurre a poco más de un año y medio de haber asumido el cargo en octubre de 2023, y se da en el contexto de cuestionamientos por su falta de experiencia en materia de derechos humanos y de resultados en la búsqueda de personas desaparecidas.
Desde su nombramiento, organizaciones de familiares de desaparecidos, encabezadas por el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), demandaron a Reyes Sahagún su salida, argumentando que incumplía los requisitos de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, que exige al menos dos años de trayectoria en el tema. Reyes Sahagún fue diputada federal y encabezó el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA). Su perfil fue criticado por provenir de cargos políticos en Morena y el PT, sin antecedentes en la atención a víctimas.
La renuncia de Reyes Sahagún es la segunda consecutiva en la CNB en menos de dos años: en agosto de 2023, Karla Quintana Osuna dimitió también bajo fuertes presiones de colectivos, tras denunciar presiones para ajustar las cifras oficiales de desaparecidos. Hasta la fecha, México suma más de 130,000 personas en calidad de desaparecidas o no localizadas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
En un comunicado distribuido por la Secretaría de Gobernación, se anunció que en los próximos días se publicarán las bases para una consulta pública que incluirá a colectivos de víctimas, expertos y organizaciones civiles, con el fin de elegir al nuevo titular de la CNB mediante un proceso “abierto, transparente y con amplia participación”. La dependencia recalcó que el objetivo es fortalecer la tarea de búsqueda a través de candidaturas que cumplan con los requisitos legales y cuenten con experiencia en derechos humanos.
En tanto, el gobierno federal insiste en que la renovación del liderazgo impulsará una estrategia más eficaz para localizar a las víctimas y ofrecer justicia a sus familias, las constantes renuncias en la CNB plantean dudas sobre el interés real del gobierno y de la coordinación institucional para atender la crisis de desapariciones.
Colectivos de madres buscadoras advierten que, sin un perfil técnico y alejado de presiones políticas, la Comisión seguirá sin dar resultados tangibles. ⑧


