Donald Trump exige cancelar el juicio por corrupción a Netanyahu. Su respaldo sacude a Israel, en plena tensión con Irán y en vísperas de elecciones clave.
En plena tensión militar entre Israel e Irán, el expresidente estadounidense Donald Trump ha puesto de nuevo su sello en la política internacional. Esta vez, con una intervención directa en la escena israelí, exigió el fin del juicio por corrupción contra el primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien calificó como víctima de una “caza de brujas”. Aunque carece de jurisdicción en Israel, sus declaraciones llegan en un momento delicado para la región y sacuden las ya tensas relaciones entre poder judicial, política y seguridad.
En una publicación en Truth Social y declaraciones públicas, Trump defendió a Netanyahu, afirmando que el juicio debía ser cancelado:
“Fue Estados Unidos quien salvó a Israel, y ahora Estados Unidos va a salvar a Bibi Netanyahu”, afirmó.
También calificó el proceso judicial como una “caza de brujas” sin fundamento y sugirió que se le concediera un indulto.
Netanyahu enfrenta tres cargos por soborno, fraude y abuso de confianza relacionados con los casos conocidos como Case 1000, 2000 y 4000, iniciados en mayo de 2020.
Él mismo ha solicitado retrasos en su testimonio, citando razones de seguridad nacional y sus responsabilidades como jefe de gobierno en tiempos de guerra.
El apoyo de Trump a Netanyahu coincide con el fin de la guerra con Irán, tras un alto al fuego de 12 días alcanzado con mediación de Estados Unidos y Catar.
A pesar de las declaraciones de triunfo por parte de Israel y Estados Unidos sobre el impacto en el programa nuclear iraní, diversos reportes señalan que las sanciones no lograron detener por completo su desarrollo, y que Irán sigue dispuesto a reanudar negociaciones bajo condiciones propias.
Reacciones en Israel
- Netanyahu agradeció el respaldo de Trump y aseguró que su defensa frente al juicio está basada en principios de soberanía judicial.
- En Israel, el llamado de Trump generó preocupación: líderes opositores advirtieron que se trataba de una injerencia inusual desde Estados Unidos en el sistema judicial del país.
Impacto y proyección
- Aunque Trump no tiene poder para anular el juicio, su respaldo fortalece la posición de Netanyahu en un contexto político y judicial complejo.
- La intervención expuso tensiones entre la justicia israelí, la seguridad regional y la influencia estadounidense.
Con las elecciones israelíes y estadounidenses en el horizonte, el episodio subraya cómo los vínculos personales y políticos entre líderes moldean decisiones estratégicas.
Lo que está en juego
La irrupción de Trump en el proceso judicial contra Netanyahu no sólo evidencia la cercanía política entre ambos, sino también el alcance simbólico que aún conserva el expresidente en los escenarios de poder global. En un Medio Oriente polarizado y ante una justicia israelí que intenta sostener su independencia, la pregunta de fondo no es sólo si Netanyahu será absuelto o condenado, sino hasta qué punto actores externos seguirán marcando el pulso interno de democracias aliadas. ⑧


