Ola de atentados con coches bomba sacude a Colombia

Coordinados y letales, los ataques dejaron siete muertos y más de 28 heridos. El gobierno colombiano refuerza presencia militar en Cali y el Cauca.

El martes 10 de junio de 2025, una serie de atentados simultáneos estremeció varias ciudades del suroccidente de Colombia. Al menos 24 ataques con explosivos y armas de fuego se registraron principalmente en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, dejando un saldo confirmado de siete personas muertas y más de 28 heridas, entre ellas civiles, elementos de la Policía Nacional y dos militares.

Los ataques se concentraron en zonas urbanas como Cali, Jamundí, Palmira, Buenaventura y varios municipios del Cauca, entre ellos Caloto, Villa Rica, Corinto y Toribío. En Jamundí, un presunto atacante suicida detonó un coche bomba cerca de una estación de policía. Según información oficial, los blancos fueron instalaciones policiales y de seguridad pública, en un patrón que autoridades describieron como «una ofensiva planificada».

El presidente Gustavo Petro condenó los hechos, calificándolos como un «ataque directo contra la paz territorial». Anunció el despliegue inmediato de 100 policías adicionales en Cali, además de restricciones temporales como ley seca y toques de queda parciales. El mandatario arribó a Cali el miércoles para encabezar un consejo de seguridad.

El gobierno atribuye los atentados a las disidencias del Estado Mayor Central de las FARC (FARC-EMC), grupo armado que rechaza los Acuerdos de Paz de 2016 y mantiene presencia activa en el suroeste colombiano. Esta facción es liderada por Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido con el alias de Iván Mordisco.

Analistas e informes oficiales señalan que los ataques se habrían llevado a cabo en conmemoración del tercer aniversario del abatimiento de Leider Johani Noscué Bototo, alias «Mayimbú», quien murió el 13 de junio de 2022.

Las consecuencias para la población civil han sido inmediatas: decenas de comercios cerraron temporalmente, se suspendieron clases en escuelas cercanas a los hechos y la movilidad urbana fue severamente afectada. La tensión continúa en varias zonas del Cauca, donde operativos militares siguen activos.

Estos atentados subrayan los desafíos pendientes de la llamada «Paz Total» propuesta por el gobierno colombiano: una estrategia que busca negociar simultáneamente con distintos grupos armados. Mientras tanto, la población civil en el suroccidente del país sigue atrapada entre promesas de paz y estallidos de violencia. ⑧

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