En medio de un panorama económico desafiante, cada vez más jubilados en México están regresando al mercado laboral, demostrando que su experiencia y conocimientos son un recurso valioso que las organizaciones no deberían pasar por alto.
Este fenómeno, conocido como desjubilación, ha resurgido con fuerza debido a factores económicos y demográficos que están empujando a los jubilados a reinsertarse en el mundo laboral.
Históricamente, durante las crisis económicas se ha observado un aumento en el número de jubilados que regresan al trabajo. Con el aumento de la esperanza de vida, más personas están en condiciones de y quieren seguir trabajando después de la jubilación. En 2024, el gasto en pensiones representará el 5.7 % del PIB, con una población adulta mayor aproximada del 8 % respecto al total, según datos de México Evalúa.
Los jubilados están encontrando roles que aprovechan su vasta experiencia, como consultoría y asesoría, especialmente en sectores de educación, salud, turismo y manufactura.
Además, la alta tasa de desempleo juvenil ha llevado a algunas empresas a buscar talento en grupos demográficos más experimentados. Regresar al trabajo puede mejorar la salud mental y social de los jubilados, proporcionándoles una rutina y un propósito. Sin embargo, es crucial que las empresas ofrezcan condiciones de trabajo adaptadas a sus capacidades físicas.
Principales razones de la desjubilación
- Presión económica: El aumento del costo de vida y la inflación están obligando a muchos jubilados a buscar ingresos adicionales para complementar sus pensiones, que a menudo resultan insuficientes. Según una encuesta de Robert Walters, el 68 % de los profesionistas en México mayores de 50 años considera que deberá trabajar más allá de la edad de jubilación debido a ahorros limitados.
- Fondos de pensión insuficientes: Los rendimientos menores a lo esperado de los fondos de pensiones han dejado a muchos jubilados sin los recursos necesarios para mantener su calidad de vida. La volatilidad financiera y el bajo rendimiento de los fondos de retiro han reducido la capacidad de sostener un retiro sin preocupaciones económicas.
- Deseo de actividad y relevancia: Más allá de las necesidades económicas, muchos jubilados desean mantenerse activos, continuar contribuyendo a la sociedad y preservar su salud mental y social. La transición abrupta del entorno laboral a la jubilación puede generar una sensación de pérdida de identidad.
Se espera que el número de jubilados que regresan al trabajo continúe creciendo debido a factores económicos y demográficos, como el envejecimiento de la población y una mayor esperanza de vida. La desjubilación puede diversificar la fuerza laboral y combatir la escasez de talento, pero implica retos en la gestión del talento y barreras como el edadismo (discriminación basada en la edad).
Recomendaciones para las organizaciones
- Reconocer el potencial: Los jubilados aportan experiencia y conocimientos que enriquecen la dinámica laboral y la cultura organizacional.
- Adoptar prácticas flexibles: Ofrecer condiciones de trabajo que se ajusten a las necesidades de los trabajadores mayores.
- Aprovechar la experiencia: Valorar las trayectorias profesionales para mejorar la productividad.
- Fomentar una cultura de apoyo: Integrar a los trabajadores mayores mediante incentivos y mentoría, asegurando que se sientan valorados.
En conclusión, los jubilados no son “cerillitos” que se consumen rápidamente. El talento senior es una fuente invaluable que puede contribuir significativamente al éxito de las organizaciones. Las empresas deben adoptar políticas inclusivas y flexibles que faciliten el regreso de los jubilados al mercado laboral.
En el mundo actual, cuando hablamos de talento multidisciplinario, es crucial reconocer cómo las experiencias enriquecen el impacto colectivo. La diversidad generacional amplía el alcance de los equipos; es momento de preguntarse qué puede aportar cada integrante, no qué lo limita. ⑧


