Olvídate de los complicados indicadores económicos: si en Estados Unidos empiezan a pedir menos pizzas a domicilio, algo serio está pasando. Y eso es exactamente lo que reflejan los últimos números de Domino’s Pizza.
La cadena más grande de pizzas en el mundo reportó una caída inesperada del 0.5% en sus ventas de tiendas comparables en Estados Unidos durante el primer trimestre de 2025. ¿Lo grave? Los analistas esperaban que crecieran. Según Domino’s, la inflación y la incertidumbre económica están afectando el bolsillo de los consumidores, sobre todo el de las familias de ingresos más bajos.
Pero la caída en las pizzas no es solo un dato curioso, es una alerta roja para los economistas. Torsten Sløk, economista jefe de Apollo Global Management, advirtió que el país podría entrar en recesión este verano. En un informe reciente, elevó a 90% la probabilidad de que la economía estadounidense se contraiga en los próximos meses, impulsada por la guerra comercial que Donald Trump declaró contra las importaciones chinas.
¿Se acerca una recesión en EE.UU.? Todo pinta que sí. Los precios siguen altos, las tasas de interés también, y ahora los aranceles prometen encarecer aún más los productos básicos. El consumo —que mueve más de dos tercios del PIB estadounidense— ya muestra señales de cansancio.
Cuando pedir una pizza se vuelve un lujo, es porque muchas otras compras grandes también empiezan a congelarse.
¿Qué tan fuerte podría ser el golpe? Los expertos no se ponen de acuerdo. Algunos piensan que podría ser una recesión moderada, similar a la de 2001, después de la burbuja tecnológica. Otros no descartan algo más severo si se combinan varios factores negativos: aranceles más altos, consumo débil y tensiones en los mercados financieros.
Lo que es seguro es que empresas como Domino’s son solo el principio: si la confianza sigue cayendo, sectores como el retail, el turismo y el entretenimiento podrían resentirlo igual o peor.
Según Sløk, los nuevos aranceles podrían recortar hasta cuatro puntos del PIB estadounidense, un golpe comparable al que causó la guerra comercial entre EE.UU. y China en 2018. Además, recordó que las pequeñas y medianas empresas —que generan el 44% del PIB estadounidense— son las más expuestas, ya que tienen menos margen para absorber costos extra y menos acceso a financiamiento.
La caída en las ventas de pizzas es un síntoma de una economía que empieza a enfriarse. Menos pedidos de comida rápida hoy podrían ser menos compras de casas y coches mañana.
Con precios más altos, consumidores más cautelosos y un ambiente político incierto, el riesgo de recesión ya no es una teoría. Es algo que, para muchos, ya se empieza a sentir… desde la mesa de su casa. 🎱


