Este domingo 30 de marzo arrancaron oficialmente las campañas para las elecciones judiciales en México. Es la primera vez que el país elige, mediante voto directo, a jueces, magistrados y ministr@s de la Suprema Corte. A diferencia de otras elecciones, estas campañas tienen reglas muy específicas. ¿Por qué? Porque se trata de cargos que deben ser independientes, técnicos y alejados de intereses políticos.
A pesar de esto, ya hay varios casos que muestran cómo algunos aspirantes están cruzando líneas que no deberían. Te explicamos qué está permitido, qué no, y qué está pasando realmente en esta campaña.
✅ Lo que sí pueden hacer l@s candidat@s
Durante este periodo, los aspirantes pueden:
- Compartir su experiencia profesional: Su hoja de vida, logros académicos y laborales deben estar al alcance de la gente para que el voto se base en el mérito.
- Dar a conocer su visión sobre la justicia: Pueden hablar de cómo ven el sistema judicial y qué principios los guían, sin caer en promesas de decisiones futuras.
- Participar en entrevistas y foros: Siempre que se mantenga la neutralidad, es válido que expliquen su perfil en medios y espacios públicos.
- Usar redes sociales: Mientras no paguen publicidad ni sobrepasen el tope de gasto, pueden difundir su información en plataformas digitales.
❌ Lo que no deben hacer (pero algunos ya lo están haciendo)
Según el INE y la legislación electoral, los candidatos tienen prohibido:
- Recibir apoyo de partidos políticos o autoridades públicas. Nada de respaldos desde el poder.
- Prometer resoluciones judiciales. No pueden decir cosas como “si gano, liberaré a X persona” o “voy a castigar a Y funcionario”.
- Organizar eventos masivos o costosos. Están prohibidos los mítines, los escenarios con templetes, carpas y demás shows.
- Usar símbolos patrios o hacer actos en espacios públicos oficiales.
- Atacar a otr@s candidat@s o usar apodos propagandísticos.
El límite de gasto por campaña es de 220 mil pesos, que deben salir de recursos propios.
🧠 ¿Por qué importa todo esto? Porque se trata de cargos que tomarán decisiones que pueden cambiar vidas. Si el proceso se contamina con intereses políticos, favoritismos o campañas sucias, perdemos tod@s. Lo ideal es que el voto se base en los méritos, la experiencia y el compromiso ético de cada candidat@, no en show, slogans o promesas que ni siquiera deberían hacer. [HDSPM]


