El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha confirmado hoy lo que durante semanas se sospechaba: el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, era un centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde se sometía a los reclutas a torturas y asesinatos si se resistían a participar.
La investigación se intensificó tras la captura de José Gregorio «N», alias «El Lastra» o «Comandante Lastra», identificado como el principal reclutador del CJNG. Su modus operandi consistía en ofrecer empleos falsos como guardias de seguridad en redes sociales, con sueldos que oscilaban entre 4,000 y 12,000 pesos semanales. Los interesados eran citados en centrales de autobuses y trasladados al rancho Izaguirre, donde, en lugar de encontrar una oportunidad laboral, eran despojados de sus pertenencias, incomunicados y sometidos a un brutal adiestramiento paramilitar.
De acuerdo con testimonios obtenidos tras la detención de «El Lastra», el CJNG usaba el rancho como un campo de entrenamiento donde se enseñaba a los reclutas el manejo de armas, acondicionamiento físico y tácticas de combate. Sin embargo, aquellos que intentaban escapar o se negaban a entrenar eran torturados y asesinados.
Según las autoridades, el CJNG mantenía un fuerte control de la información y utilizaba propaganda en redes sociales para minimizar o negar las atrocidades cometidas en Teuchitlán. No obstante, el gobierno ha logrado desactivar al menos 39 páginas web utilizadas por la organización criminal para el reclutamiento.
La detención de este reclutador y la exposición de la red de engaños del cártel han generado conmoción a nivel nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum ha asegurado que su gobierno no encubrirá lo ocurrido en Teuchitlán y que las investigaciones seguirán hasta identificar a todos los responsables.
Este caso subraya la importancia de verificar la autenticidad de las ofertas laborales en línea y mantenerse alerta ante posibles engaños que ponen en riesgo la seguridad y la vida de las personas. Las autoridades instan a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa y a mantenerse informada a través de fuentes confiables. [HDSPM]


