Kendrick Lamar en el Super Bowl, ¿entretenimiento o soft power?

El domingo pasado se presentó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2025. Este año, el show fue protagonizado por Kendrick Lamar y ha generado una intensa polémica debido a los mensajes ocultos presentes en su actuación. Como resultado, considero que el evento se ha transformado en una plataforma de soft power, alejándose de su propósito original de entretenimiento.

Los mensajes
Kendrick Lamar, conocido por su habilidad para abordar temas sociales y políticos en su música, aprovechó el escenario del Super Bowl para transmitir mensajes profundos y simbólicos. Uno de los momentos más destacados fue la aparición del actor Samuel L. Jackson interpretando al “Tío Sam”, una figura emblemática que representa al gobierno de Estados Unidos. Jackson exclamó: “¡Demasiado ruidoso, demasiado imprudente, demasiado gueto!”, en una crítica a los estereotipos negativos asociados con la comunidad afroamericana y el hip-hop.

Además, Lamar hizo referencia a la promesa incumplida de “40 acres y una mula”, una propuesta de la era de la Guerra Civil que buscaba otorgar tierras y recursos a los afroamericanos liberados para fomentar su independencia económica. Esta mención subraya las injusticias históricas y la opresión sistémica que aún persisten en la sociedad estadounidense.

La actuación también incluyó una coreografía en la que los bailarines, vestidos con los colores de la bandera estadounidense, se dispusieron de manera que representaban una bandera dividida, simbolizando la polarización actual del país.

Riñas personales
Continuando con los mensajes en sus representaciones, Kendrick Lamar también incluyó referencias ocultas dirigidas a Drake, avivando su rivalidad en el mundo del rap. Durante la interpretación de sus éxitos, tanto nuevos como antiguos, Lamar proyectó imágenes subliminales que aludían a la autenticidad en el hip-hop, una crítica recurrente en sus enfrentamientos con el rapero canadiense.

Además, en una sección de su actuación, el uso de letras modificadas y pausas dramáticas en canciones como HUMBLE. y The Heart Part 5 parecían hacer alusiones directas a la credibilidad de Drake en la industria, reforzando la narrativa de Lamar sobre la importancia de la verdadera escritura y autenticidad en el género.

Otro aspecto destacado fue el vestuario de Lamar, que incluía inscripciones alusivas a la lucha por el respeto en el rap, con frases que recordaban indirectamente disputas pasadas entre ambos artistas. También se observó un mensaje en su interpretación de Not Like Us, una pieza que ha sido ampliamente interpretada como una crítica directa a Drake. En esta canción, Lamar aborda temas relacionados con conductas sexuales inapropiadas, insinuando que Drake ha estado involucrado en tales comportamientos.

Durante la presentación, Lamar omitió deliberadamente la palabra “pedófilo” de la letra original, pero la audiencia coreó la línea completa, enfatizando la acusación. Además, utilizó elementos visuales y simbólicos para reforzar su mensaje: llevaba un collar con una letra “A” prominente, haciendo referencia a una línea de la canción que sugiere que Drake prefiere a personas menores de edad, jugando con el doble significado de la nota musical A minor (La menor) y el término minor en inglés, que significa menor de edad.

Soft power en acción
Tradicionalmente, el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl había sido una celebración de la música y el entretenimiento, con actuaciones memorables que buscaban unir a la audiencia en una experiencia compartida. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una creciente tendencia a utilizar este espacio como una plataforma para mensajes políticos y sociales, lo que ha generado divisiones entre los espectadores, incluyéndome.

El concepto de soft power se refiere a la capacidad de influir en otros a través de la persuasión y la atracción cultural, en lugar de la coerción. El Super Bowl, con su audiencia masiva, se ha convertido en un vehículo ideal para ejercer este tipo de influencia, donde los artistas aprovechan la plataforma para abordar temas controvertidos o promover agendas específicas.

Claro y de frente:
La evolución del evento hacia el uso del soft power ha provocado una pérdida del propósito original del espectáculo de medio tiempo: el entretenimiento puro.

Finalmente, la inclusión de mensajes políticos y sociales —y en este caso, personales— puede alienar a ciertos segmentos de la audiencia que buscan una escapatoria del discurso político polarizado. Algunos espectadores solo deseamos disfrutar de un buen espectáculo sin ser confrontados con mensajes políticos.


Las opiniones aquí vertidas son el punto de vista personal del autor y no necesariamente representan la posición oficial de Hedosapiem, sus editores o colaboradores.

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