La austeridad republicana cruza el Pacífico. Allá, entre suites de lujo y bolsas Prada, el relato suena distinto.
Andy López Beltrán dice que tanto trabajo lo dejó exhausto. Tanto, que tuvo que volar medio planeta para hospedarse en el Hotel Okura Tokyo. Asegura —con la natural modestia de los elegidos— que pagó “unos 7,500 pesos por noche, desayuno incluido”. Aunque las tarifas publicadas rondan los 50,000.
Las imágenes que circulan lo muestran paseando por el exclusivo distrito de Ginza, saliendo de la tienda Prada con una asistente que le carga las bolsas del «shopping». En la república del bienestar los juaristas de bolsillo también sufren y merecen trato VIP.
Ante el escándalo, Andy publicó una carta. Párrafos de victimización: lo espían grupos conservadores, dice, y necesita vacacionar tras jornadas extenuantes. Qué injusto que le critiquen sus buenos gustos.
La postal es elocuente. Mientras la 4T predica cinturones apretados, el heredero del movimiento afloja su cinturón de diseñador. El mensaje es clarísimo: «austeridad para todos; viajes de lujo y Prada para él».
Andy culpa al golpismo mediático y apela al derecho humano a la desconexión. Aquí no pasa nada: lo que pasa es que no todos los militantes de Morena son iguales.
Disfruta tu matcha latte, Andy. Nosotros seguiremos aquí, tratando de llegar a la quincena.
Porque en el país de la doble moral, los políticos viajan con lujo y todos los demás pagamos la cuenta. ⑧


